- Yuri invita al 1er Festival de Arte Animalero Hace 36 dÃas
- Boca del RÃo, el mejor lugar para convenciones del sureste mexicano Hace 36 dÃas
- ¡Que siempre no! EU niega captura de sospechoso del atentado en Boston Hace 36 dÃas
- Lanzarán una pelÃcula nueva de Star Wars cada año a partir del 2015 Hace 36 dÃas
- Arrestan a sospechoso del atentado del Maratón de Boston Hace 37 dÃas
- Recordamos con cariño a Sor Juana Inés de la Cruz Hace 37 dÃas
- ¡Feliz Cumpleaños Victoria Beckham! Hace 37 dÃas
- PRI registra a Sergio Pazos por la alcaldÃa de Boca del RÃo Hace 37 dÃas
- ¡Justin Bieber presume dibujo con una fan en la cama! Hace 37 dÃas
- VÃdeo: ¡Se le cae el pantalón en plena boda! Hace 37 dÃas
AMLO y la violencia
La palabra violencia desde hace mucho empezó a formar parte de nuestra vida cotidiana hasta tomarla como algo normal. Desde hace muchos años se ha dejado sentir con más intensidad, ¿pero, por qué? ¿qué factores la propician?. Esas deberÃan ser las interrogantes.
Se ejerce tanto fÃsica como en forma discursiva la violencia. Hoy no hablaré sobre la violencia polÃtica que ha ejercido Felipe Calderón, ni de la violencia estructural; la cual sufre la mayorÃa de los mexicanos por la desigualdad social, tampoco de la violencia cotidiana; la cual está relacionada con las prácticas y las expresiones de agresión interpersonal. Analizaré la violencia simbólica, especÃficamente la que ejerce López Obrador sobre sus seguidores.
El “Pejismo” no es una ideologÃa polÃtica, es una doctrina, la cual se basa en el precepto “quien no esté conmigo, de manera incondicional, está contra mÔ, este es el paso para entrar al terreno de la violencia discursiva y hasta fisica. Mucho se ha escrito y hablado sobre este tema, pero hoy, le daré un enfoque diferente, partiendo sobre los conceptos desarrollados mayormente por el sociólogo francés Pierre Bourdie en la década de los 70.
La violencia simbólica está ligada principalmente a los aspectos socioculturales y se da cuando en una relación de dominación, el dominado solo dispone, de tal modo que esta violencia es la más sutil pero no por eso es menos peor que la violencia fÃsica. El efecto de la violencia simbólica no se produce en el nivel de la conciencia, ni de la voluntad, sino en el de la percepción y el hábito,
Este tipo de violencia opera a un nivel tan Ãntimo, que los dominados cooperan en su propia opresión al percibir y juzgar el orden social a través de categorÃas que lo hacen parecer como algo natural y evidente, incluso para los sometidos —Pejismo como doctrina—. Obrador aprovecha este poder simbólico, inculcando cierta cosmovisión arbitraria, haciendo creer que él tiene la autoridad legÃtima.
La relación de Andrés Manuel con sus seguidores es una trama interminable de fuerzas, dice Bourdie, que creer la mentira no es precisamente un acto de inocente credulidad. Creer la mentira es, de hecho, crear la verdad. En este patriarcado, lleva a tener involuntariamente reacciones en los individuos —vergüenza, rubor, timidez, ansiedad, culpabilidad, odio, rencor, etc.—, estas emociones corporales son maneras de someterse a la opinión dominante.
De esta manera los Pejistas se han vuelto personas programadas, sin alternativas, que están sometidas a un lÃder espiritual al cual se le debe creer y obedecer, lo vemos en sus declaraciones y acusaciones sin datos, y que ellos lo reducen en actos de fe, aunado con notas periodÃsticas, muchas de ellas con información manipulada y tendenciosa. Se cree lo que se quiere creer.
Propongo a los pejistas que tengan un criterio propio y no la dependencia hacia la perspectiva uniforme de Obrador y sus medios de comunicación aliados. Pasión, naturalmente, pero equilibrada con inteligencia y análisis. Hay que desprogramarse, para no estar sometidos al arbitrio de su lÃder espiritual.
Twitter: @Enrique_Aquino



